Conserva la preponderancia de ser un mandatario en busca de la reelección y la gente, en términos generales, le tiene simpatía. Pero existen indicios de que Barack Obama no despierta tanto entusiasmo entre sus simpatizantes como antes, y de que el presidente, del Partido Demócrata, ya no domina la recaudación de fondos, pues el aspirante republicano Mitt Romney y los grupos allegados al Partido Republicano van ganando terreno en la recepción de dinero.
 
Además, la vacilante economía, que hizo crisis a finales de 2008 y contribuyó a que Obama consiguiera la presidencia, es un enorme factor de vulnerabilidad. Al llegar noviembre, podría eclipsar sus otras ventajas.
 
A continuación, una mirada a los activos y pasivos de Obama:
 
Ventajas:
 
Preponderancia de la reelección: como presidente, puede establecer la agenda nacional. Esta es una facultad a la que puede dar un buen uso durante la campaña. Apeló directamente a los hispanos, por ejemplo, cuando anunció una política de inmigración más condescendiente para las personas que llegaron cuando niños a los Estados Unidos.
 
Demografía: Obama va delante de Romney entre las mujeres, los afroestadounidenses, los hispanos y los jóvenes, ventajas con comunidades clave de votantes que podría permitirle ganar los estados más disputados, como Nevada, Colorado y Virginia, con amplias poblaciones de hispanos, así como Carolina del Norte, con alta participación de afroestadounidenses.
 
Simpatía: sin importar cuán mal vaya la economía o cuánto se hunda la aprobación sobre el trabajo de Obama, las encuestas muestran que muchos estadounidenses todavía sienten simpatía hacia el presidente. De acuerdo con un sondeo reciente de NBC News/Wall Street Journal, el 50% simpatizó con Obama y el 33% con Romney.
 
Representantes sólidos: el equipo de campaña de Obama tiene dos populares y persuasivos representantes a su disposición: la primera dama Michelle Obama y el vicepresidente Joe Biden. Ambos son enviados a lugares donde podrían ser más populares que el presidente. La primera dama tiene una popularidad de 64% en una encuesta reciente de Pew, mientras Biden tiene mayor ascendencia que Obama entre los blancos y los trabajadores en sitios como Ohio y Pensilvania.
 
Desventajas:
 
Economía: no hay mayor amenaza a las perspectivas de reelección de Obama que la economía. El desempleo nacional ronda por encima del 8% aunque es menor al 10,1% de 2009. Pero los asesores presidenciales temen que la economía pueda empeorar y fortalecer la noción de una mala conducción económica.
 
Dinero externo: Romney y grupos externos que lo apoyan podrían gastar más de 1.000 millones de dólares durante la campaña, sobre todo para atacar al presidente. El dinero recaudado el mes pasado por el equipo de campaña de Romney superó con creces el monto obtenido por los demócratas.
 
Entusiasmo menguante: el mismo Obama admite que su candidatura no es tan apasionante como la de 2008. Los electores sin entusiasmo podrían no donar dinero ni ser voluntarios en su campaña. También podrían abstenerse de votar en noviembre.
 
Ausencia de puntos precisos para un segundo mandato: el eje de la reelección de Obama está basado más en temas generales como la igualdad económica que en objetivos específicos para un segundo período. Algunos demócratas consideran que no ha comunicado a los electores una visión clara de sus metas para un segundo mandato, aunque también señalan que Romney tampoco lo ha hecho.