Mientras el pleno recibió de manera formal la renuncia de Gilberto Higuera Bernal, y la notificación de Ulises Sandal Ramos Koprivitza quien queda como encargado de despacho de la Fiscalía General del Estado de Puebla, el pleno aprobaron las reformas constitucionales para prohibir el fentanilo y el uso de vapeadores.

Durante la última sesión ordinaria oficialmente se tuvo por recibida la renuncia, y será la Junta de Gobierno la que reciba las propuestas de los grupos legislativos para que el pleno sea el que las vote el próximo viernes en sesión extraordinaria.

Prohibir vapeadores y el fentanilo

Asimismo se aprobó la reforma que adicionan un párrafo quinto al artículo 4o. y un párrafo segundo al artículo 5o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de protección a la salud; mientras la reforma fue aprobada por mayoría, la representante de Movimiento Ciudadano Fedrha Suriano Corrales, advirtió que no se puede caer el el prohibicionismo.

Dijo que esta reforma no sólo es ineficaz para alcanzar los objetivos que dice perseguir, sino que también pone en riesgo derechos fundamentales, promueve consecuencias negativas en el ámbito social y económico, y perpetúa un enfoque fallido basado en el prohibicionismo.

Recordó que la Senadora Alejandra Barrales, vicecoordinadora del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano en el Senado de la República, lo expresó claramente en su intervención hace unos días: “El enfoque prohibicionista no ha logrado reducir el consumo de sustancias; por el contrario, ha fortalecido el mercado negro y al crimen organizado, exponiendo a los consumidores a productos de baja calidad y riesgos sanitarios”. Hoy reafirmó estas palabras desde este espacio.

Advirtió que en lugar de desincentivar el consumo, estas políticas desplazan los productos al mercado negro, donde la regulación y el control de calidad son inexistentes. Datos recientes muestran que a pesar de los esfuerzos prohibicionistas, el número de usuarios de vapeadores en México se ha duplicado, pasando de 1 millón en 2019 a más de 2 millones en 2024. Este crecimiento evidencia que las prohibiciones actuales no están funcionando.

Aseguró que la prohibición absoluta de vapeadores y fentanilo no eliminará su consumo ni su producción, sino que trasladará su comercialización al mercado negro, aumentando los riesgos sanitarios y fortaleciendo las estructuras del crimen organizado. El mercado negro de estas sustancias genera actualmente entre 3,000 y 5,000 millones de pesos anuales, recursos que podrían ser captados por el Estado a través de una regulación adecuada y destinados a programas de prevención y tratamiento.

Prohibir el fentanilo de manera absoluta afectará gravemente a pacientes que lo utilizan con fines paliativos. Esta sustancia, que es entre 50 y 100 veces más potente que la morfina, es indispensable para mitigar el dolor en pacientes con cáncer avanzado y en procedimientos médicos complejos. Criminalizar su uso generalizado podría limitar su disponibilidad para quienes realmente lo necesitan indicó la legisladora.