Con bombos y platillos, el gobierno del estado despliega una gran campaña publicitaria en torno al Congreso Nacional y Campeonato Nacional Charro.
Calculan una derrama económica de 150 millones de pesos para Puebla en los 20 días que durará el evento. Según la publicidad oficial participarán 159 equipos conformados por 9 mil charros y 6 mil escaramuzas.
No cabe duda que con el afán de vender, los organizadores inflaron las cifras.
Para empezar, de los 600 stands que tienen contemplados instalar en el Centro Expositor no se han vendido ni 10 por ciento, según fuentes cercanas a este columnista.
Otro mito son los 9 mil charros, pues difícilmente los reunirán. Según las organizadores participarán 159 equipos, los que saben de charrería que los equipo están conformados por doce integrantes, algunos por un poco más pero no rebasan los 15.
Si multiplicamos 159 equipos por 15 integrantes el resultado es: 2 mil 385.
La pregunta es ¿de dónde sacarán los 9 mil charros y las 6 mil escaramuzas?
Eso no es otra cosa que publicidad engañosa.
Aún más, de ser cierta la llegada de tal número de charros y escaramuzas —que generalmente vienen acompañados por sus familias— Puebla no tendría la capacidad hotelera cubrir las necesidades de hospedaje.

Surge nueva clase política en el PRI
Las esperanzas del priismo poblano por superar la debacle del 2010 van por buen camino. Mientras los grupos tradicionales barajan nombres para ir por las candidaturas de elección popular en el 2012, otros con mucho más visión empezaron a conformar las propuestas y banderas políticas se enarbolará el tricolor el próximo año.
Sin duda, este movimiento de rescate tendrá su base en la Fundación Colosio, donde antes que proponer nombres busca debatir las ideas y recopilar las propuestas para construir la plataforma política que presenten los candidatos.
El propósito de la Fundación Colosio es clara: darle vialidad al proyecto de nación, porque la desesperanza y frustración cunde entre los mexicanos. Así, desde esta agrupación manejada por otro tipo de priistas, más preparados y con visión, buscan dar la batalla el próximo año.
Los primeros pasos se están dando. Veremos qué tan capaces son estos neopriistas poblanos para recuperar la confianza en los electores.
El tiempo dirá.