La flamante titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), Imelda Calvillo, tiene un negro historial y pesa como una losa.
Pareciera que al gobierno federal está empeñado en colocar a personas de dudosa reputación en puestos claves.
Los enroques efectuados en la PGR hace un par de días —desde las entrañas del Ejecutivo— hacen suponer que se orquesta una operación para beneficiar al partido del habitante de Los Pinos.
No se sorprenda que los próximos días empiecen a maquilar los primeros golpes contra los partidos de oposición
Y no es para menos, una parte de la elección presidencial está en manos de una persona cuya reputación está en tela de juicio.
En Puebla no se olvida los pasos de Imelda Calvillo cuando estuvo al frente de la delegación de la PGR. Retomamos un extracto de la columna publicada —en este espacio— en agosto de 2010, donde queda al desnudo su accionar.
Veamos.

Contracara
Agosto de 2010
Los nexos de la gelegada

“La titular de la Delegación Puebla de la Procuraduría General de la República (PGR), Imelda Calvillo, está en serios problemas. Doce agentes del Ministerio Público federal, provenientes de la Visitaduría General, revisan cada uno de los expedientes de todas sus áreas, en busca de irregularidades que han sido denunciadas ante el procurador general de la República, entre éstas la liberación de uno de los sicarios y brazo derecho de Manuel Antele, quien estaba encargado de la ‘plaza’ de Tamaulipas, del grupo armado ‘Zetas’.
”Desde la tarde del martes y de manera sorpresiva arribaron los investigadores para asegurar todos los departamentos de investigación, principalmente el de la Primera Mesa de Trámite, encargada de seguir casos de delitos contra la salud, donde ocurrió la liberación del sicario.
”Regularmente este tipo de revisiones los realiza uno o dos visitadores, en este caso son doce los investigadores, quienes están bajo las órdenes del encargado directo del área de la Visitaduría General, quien recibió instrucciones directas del procurador general de la República para desmantelar convenios o arreglos que la Delegación Puebla pueda tener con grupos criminales o con organizaciones políticas. Reviste un mayor interés el hecho que en la víspera de la visita a Puebla del procurador general de la República se haya iniciado este imponente operativo, ordenado por la Visitaduría General de la PGR. Hay que recordar la información publicada el 2 de julio de 2010 en Intolerancia Diario, por el agudo reportero Alfonso Ponce de León:
Libera PGR-Puebla a un peligroso sicario
”La delegada federal, Imelda Calvillo Tello, autorizó dejar en libertad a Rodríguez Hernández, ‘jefe de escoltas' de Manuel Antele Velasco, uno de los jefes ‘zetas' que operan en Tamaulipas. La delegación en Puebla de la Procuraduría General de la República tuvo en sus manos a Jaime Rodríguez Hernández (…) Ocho horas después de su detención, la dependencia federal liberó al sicario de alta peligrosidad. La noche del pasado 23 de junio, Rodríguez Hernández fue detenido en uno de los dos operativos simultáneos que realizaron en forma conjunta la Policía Federal Ministerial (PFM), la Federal Preventiva, la Metropolitana y la Estatal.”


Hasta aquí la obligada cita.
La primera pregunta de bote pronto es: ¿está mujer fungirá como fiscal en la elección presidencial del julio?
En manos de esta mujer estará la fiscalización de las quejas electorales.
Sin duda huele a fraude.