Los grandes partidos políticos ya se pusieron de acuerdo. Definitivamente, Puebla perderá uno de sus distritos, el cual pasará a otra entidad, para quedar tan sólo con 15.
El acuerdo se logró esta semana, luego de intensos debates en torno al tema, el cual —según las autoridades— obedece a criterios estrictamente poblacionales.
Cada uno de los nuevos 15 distritos de Puebla contará con alrededor de 375 mil habitantes, aunque la capital sí se quedará con los cuatro distritos que actualmente lo conforman.
Aún no se define cuáles serán las cabeceras distritales, lo que sí es un hecho es que los distritos que actualmente se conocen como Zacatlán e Izúcar de Matamoros desaparecerán ambos, para integrarse como parte de nuevas demarcaciones.
En el caso de Zacatlán, una buena parte de su territorio se integrará a lo que actualmente es el distrito de Huauchinango y si nos apegamos a los criterios poblaciones con los cuales se llevó a cabo la redistritación, la distinción de cabecera recaerá en Huauchinango.
Por lo que respecta a Izúcar de Matamoros, su territorio se integrará al que actualmente forma parte del distrito de Atlixco, con lo cual la cabecera distrital será precisamente Atlixco.
Existen dos propuestas para llevar a cabo la redistritación, misma que deberá de ser aprobada por el Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) en próximas fechas, lo cual cambiará completamente el mapa político de Puebla.
Hay que recordar que 2015 y 2016 serán los últimos años en que haya elecciones federales y locales en Puebla, ya que a partir del 2018 la entidad, junto con el resto del país, irá a elecciones concurrentes, en donde los ciudadanos habrán de elegir presidente de la República, senadores, diputados federales, gobernador del estado, diputados locales y presidentes municipales.
La redistritación también prevé la creación de dos distritos con población, en su mayoría, de origen indígena, de acuerdo a los nuevos criterios que se aprobaron en esta semana.
Habrá que ver los efectos que esta redistritación tienen en la conformación de la próxima Legislatura federal.
Puebla es una de las entidades que pierde un distrito, en tanto que hay estados que ganan una demarcación más.
Lo cierto es que el PRI perderá dos importantes reservas electorales y verá una vez más fragmentado su “voto verde”, en zonas tradicionalmente identificadas con la marca tricolor.
 
Fiscal de hierro
La diputada local electa por el distrito 10 con cabecera en Puebla y excontralora estatal, Patricia Leal Islas, es en los hechos quien se encarga del proceso de entrega-recepciòn entre la administración saliente que encabeza Eduardo Rivera Pérez y la entrante, capitaneada por Antonio Gali Fayad.
Leal es una experta en el tema, pero sobre todo es una avezada fiscalista, la cual tiene como misión revisar todas y cada una de las estructuras de la actual administración municipal.
A su vez, tiene también como indicación el poner en marcha un programa de simplificación administrativa para evitar las dobles funciones o las estructuras que no tengan ningún sentido.
Leal Islas trabaja en la reestructuración de la actual administración como la conocemos y cuenta con la plena confianza del alcalde electo, Antonio Gali Fayad.
 
Galardonan a Leyva
El diputado local y líder de la fracción del PRI Ernesto Leyva, “Neto de Chinantla”, recibió las llaves de la ciudad de Yonkers, en los Estados Unidos.
Leyva, originario precisamente de Chinantla, Puebla, fue migrante como miles de paisanos en el área de Nueva York, en donde dejó miles de amigos e historias de lucha diaria.
La relación entre los migrantes poblanos en los Estados Unidos y sus familiares en México son constantes gracias al avance tecnológico.
Diariamente miles de dólares circulan por la Mixteca poblana y le dan vida y dinamismo a una región olvidada por todas las administraciones y en donde los pueblos fantasmas habitados sólo por ancianos, son el común denominador.