En un infierno se convirtió trabajar para el Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado y Organismos Descentralizados (STSPE), mejor conocido como sindicato de burócratas.

En apenas en un año, la secretaria general Virginia Socorro Meza Cruz, ha ganado muchos enemigos, por su forma de tratar a los empleados y subordinados.

La líder llegó al poder el 1 de enero de 2018, gracias al apoyo del entonces secretario General de Gobierno, Diódoro Carrasco Altamirano.

Después operó en las dependencias para el triunfo de Martha Erika Alonso en las elecciones del 1 de julio del año pasado.

Al llegar finalmente el triunfo, decía a sus allegados que ya tenía todo el poder.

Pero como si ya lo tuviera, desde los primeros meses de gestión. empezó a hacer y deshacer en el organismo sindical.

Fue tal su paranoia, que al estilo morenovallista, empezó a correr a todo su comité, el cual quedó desecho en breve lapso.

Se les pidió la salida del Comité Ejecutivo 2018 – 2021 a la secretaria de Servicios Médicos, María Elena Herrera; el secretario de Deportes, Jorge Arturo Torres; la secretaria de Vivienda, Dolores Muñoz.

Asimismo, fueron regresados a sus dependencias, la secretaria de Acción Cultural y Eventos Especiales, María del Refugio Soriano y la integrante de la Comisión de Honor y Justicia Martha Edith Romano.

También sacó al representante del Seguro de Vida, Luis Ángel Morales.

Todo a pesar de que fueron electos ante la base trabajadora a la que nunca se le consultó.

También otros integrantes como Sonia Cocolotl, Marisa Cárcamo y Antonio García, fueron presionados a dejar sus responsabilidades por tener voz y criterio propio.

Tras la depuración, se dice que Virginia Socorro Meza Cruz, ha hecho un “Sindicato familiar”, con privilegios con altos sueldos y recategorizaciones a sus consentidos.

Pero luego del viraje de 180 grados tras la muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso y del senador Rafael Moreno Valle, la base trabajadora ha empezado a alzar la voz.

Se dice que la revuelta vendrá en próximas sesiones, en la que incluso podría hasta ser destituida por los mismos integrantes del sindicato de burócratas.

Dicen que el tiempo de las venganzas ha llegado y la guillotina está afilada.

Estaremos pendientes.


El retorno de Paco Castillo

¿Les suena Francisco Castillo Montemayor para el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla?

Pues se dice que este personaje podría regresar al organismo descentralizado, el cual ya dirigió de 1999 a 2005, en el sexenio de Melquiades Morales Flores.

Su nombre cobró relevancia cuando fue detenido el 15 de noviembre de 2016, acusado de peculado por más de 30 millones de pesos cuando fue secretario del Medio Ambiente, en la gestión de Mario Marín.

En el sexenio de Rafael Moreno Valle, se convirtió en preso político por pasar en la sombra hasta septiembre de 2017.

Finalmente fue exonerado y liberado por el gobernador Tony Gali.

Al salir, Francisco Castillo, llegó a formar parte de las filas de los grupos antimorenovallistas, la gente de izquierda lo acogió

Ahora, ya es visto como un futuro director del Soapap, ya sea en el breve lapso de Guillermo Pacheco Pulido o cuando llegue el mandatario electo el 2 de junio próximo.

Claro, el gobernador electo, tendría que ser Luis Miguel Barbosa, con quien tiene más acercamiento.

Por eso el grupo barbosista está analizando en qué periodo les convine más.

Lo malo de la situación es que no hay buenos precedentes en su paso por Soapap hace ya 20 años.

En ese periodo que inició el siglo pasado, dejó obras que hasta la fecha han resultado inservibles, y de gasto multimillonario en su momento.

De esas pifias le hablaremos en otras entregas.

Mientras habrá que esperar a ver si se le hace regresar al presupuesto a Francisco Castillo.

Tiempo al tiempo.