Una pandilla se apoderó del Centro Histórico de la Ciudad para cobrar una factura política.

Fueron por lo menos 20 elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), los que, armados, desafiaron a decenas de comerciantes ambulantes de la organización Fuerza 2000, la de Federico López El Fede, con un solo propósito, el de llevarse a su líder frente a todos.

Así de valientes.

¿Cuál fue el verdadero motivo?

¿Qué llevó a un Fiscal Metropolitano ordenar el cumplimiento a una presunta orden de aprehensión, enviando hombres armados a enfrentar a un numeroso grupo de comerciantes, ante el riesgo de que solo a uno de estos se le fuera un tiro?

En los pasillos de la Fiscalía General del Estado (FGE), se dice que habría que dar un escarmiento a esta organización y tenía que ser a la luz pública, como en el narco o la misma Policía Judicial en sus mejores tiempos, porque ahora ya son de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).

Y los ministeriales por segundos tuvieron de cerca al líder de un numeroso grupo de ambulantes que se creó bajo la tutela de un desaparecido Partido Revolucionario Institucional (PRI), pero que tenía el visto de los marinistas, morenovallistas y que también no era ajeno a los del partido Morena.

En cuestión de segundos los ministeriales supieron que se sentía meterse entre una muchedumbre para llevarse a uno de sus integrantes a puro chingadazo, y se trató nada más que de su líder.

Los ministeriales parecían costales de box, cinco de ellos sufrieron las consecuencias del agandalle, y de tres más uno terminó con fracturas en el cráneo y sin arma.

Detrás del fracaso de la Policía Ministerial se encuentran dos líderes de medio pelo.

Martin Juárez, de la Organización 11 de Marzo, que antes se había aliado con la banda de Raciel López Salazar, para apoderarse del Centro Histórico y que fracasó al ser despedido.

Al segundo líder sólo le dicen "El Moles", pero no tiene la fuerza ni la gente de un líder, sólo comadres golpeadoras y pandilleros que le pegan al atraco.

Estos dos líderes fueron los que "regaron el tepache".

Antes de la llegada de los agentes estos se dispusieron a quitar a todos los comerciantes de la 10 Poniente y la 5 Norte, gritaron que ahora si le iban a ajustar cuentas a "El Fede" y a su grupo y les mostraron que venían armados, sin ser policías.

El rumor recorrió las calles de la 16 Poniente y la 5 Norte, sólo que este indicaba que llegaba una bandota por los Fuerza 2000, por lo que los comerciantes se dispusieron a esperar y los recibieron, sin duda alguna.

Pero nadie sabía que eran ministeriales y cuando se supo las calles parecían Pamplonada Poblana.

¿A quién se le habrá ocurrido pensar que la Policía Ministerial de hoy eran los judiciales de ayer, donde había hasta luchadores vestidos y armados de policías?

No se trató de una fuerza de reacción, sino de agentes de carrera que ya debieron haber cambiado los golpes por investigaciones científicas, y lógico les pegaron y bien.

Y al líder no lo detuvieron.

¿A quién se le ocurrió utilizar a la Ministerial para enviar un mensaje siciliano?

Que indica que no deben de dar ningún tipo de apoyo a Eduardo Rivera y que tampoco deben desconocer a Claudia Rivera.

Que por cierto, todo parece haber sido un mal entendido.

Gangsterismo electoral

Sólo faltan 7 días para los comicios electorales y las instalaciones del Consejo Distrital del Instituto Electoral del Estado (IEE) en San Salvador El Seco, fueron atacadas con explosivos.

El Consejo Municipal Electoral denunció que sujetos desconocidos que tripulaban motocicletas lanzaron explosivos al interior de las oficinas causando daños a instalaciones y papelería.

Un hecho similar ocurrió en las elecciones del 2018, las boletas que se guardaban en estas oficinas fueron quemadas por simpatizantes del partido Morena.

Es en la zona del Triángulo Rojo que las elecciones se están calentando.
Aún no aparece el candidato del Partido Verde Ecologista, a la presidencia municipal de Acajete.

Nos vemos cuando nos veamos.