Quiubo, banda intolerante. Como ya se la saben, aquí les viene su héroe de barrio que les trae la información más certera del pancracio político de Puebla.

Así que agárrense, porque me les vengo. Y conste que no les aviso dos veces.

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Tal parece, manada, que con el maldito Covidio no salimos de Guatemala pa' entrar en Guatepeor.

Porque si ya pasamos más de un año apenas librándola, viendo cómo apechugar la pandemia, otros problemas de salud no esperan y atacan como los rudos: por la espalda.

Así merito les pasa a los burócratas de todos los niveles del gobierno, que han tenido que vivir las de Caín pa' salir al paso de cuanta enfermedad tienen.

¡Menuda cosa, mis valedores!

Ahí no queda la cosa porque con la pandemia es todo un calvario lograr consultas de especialidad y nomás se encuentran con el portazo en la cara. Un año así logra poner de espaldas planas a cualquiera y más rudo que la mismísima Cavernaria.

Encima de no recibir consultas de especialidad los tienen a pan y agua, o lo que es igual con servicio de Urgencias, por aquello que se ofrezca.

Y es que a su héroe de barrio ya le contaron que sin importar qué tan chido esté el servicio de salud, eso sí, los descuentos médicos no han parado.

Así que aparte hay que echar malabares para exprimir la raya que igual que viene, se va.

Mal y de malas, porque habrá que sumar la falta de medicamentos para ya de a perdis, salir al paso.

Y en esta lucha sin límite de tiempo tal parece que ningún burócrata se salva, no como antaño que estaban en lo más alto de la cadena laboral.

Tampoco los institutos de seguridad social porque todos tienen una historia de éstas, lo mismo en el estado que en la federación, y tal parece que esta pinche pandemia tendrá más tela de donde cortar.

La cosa está bien negra. ¿O qué, mis valedores, siguen haciendo fila india?