La postura de la CNDH ante la aprobación del pase de la Guardia Nacional a la SEDENA, al negarse que vaya a impugnar deja en claro la ausencia de la autonomía e independencia del organismo y su evidente postración ante el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El director del Instituto de Ciencias Jurídicas de Puebla (ICI), Germán Molina Carrillo, afirmó, “lejos de cuestionar la inconstitucionalidad de dichas reformas, salió a dar su aval y aprobación para que la Guardia Nacional pase al mando del Ejército”.

Además, señala que el organismo “entiende y atiende la situación de emergencia y excepcionalidad que justifica las reformas, y por lo mismo, coadyuvará a garantizar la preservación de carácter civil de la Guardia Nacional y supervisará su apego a los derechos humanos, porque sin reservas ni titubeos está del lado del pueblo".

Cabe resaltar que, ante la postura asumida por la CNDH, ocho de los nueve integrantes del consejo consultivo del organismo, reclamaron al organismo “autónomo” por su decisión de no impugnar las recientes reformas que pasan la Guardia Nacional al control de la SEDENA.

Ante eso, lamentaron que la decisión de la CNDH no considere el marco constitucional y los acuerdos internacionales en materia de derechos humanos ratificados por México ni las diversas sentencias y criterios en la materia.

“Nos comprometemos a apoyar las iniciativas ciudadanas encaminadas a revertir la reforma y sus consecuencias, así como a acompañar a las potenciales víctimas y personas agraviadas que resulten de esta desafortunada decisión”.

El posicionamiento de la CNDH dio lugar días después a que otros organismos como la Oficina de las Naciones Unidas (ONU) o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtieran las repercusiones de militarizar a la Guardia Nacional.


En el documento emite una serie de argumentos y razones a favor de las reformas pronunciadas por legisladores de Morena y sus partidos satélites en los debates y del discurso presidencial, donde retoma parte de las discusiones llevadas a cabo en la Cámara de Diputados y Senadores.

“De alguna manera reconoce el fracaso del actual gobierno en el combate a la violencia e inseguridad que vive el país, cuando señala: es un hecho que, frente a los escenarios de violencia en donde las fuerzas de seguridad pública estatales y municipales no han podido contener la acción de la delincuencia organizada”.

Además, afirman que es verdaderamente prioritario que la Guardia Nacional, pero también que estas labores, se efectúen en estricto respeto a los Derechos Humanos, atendiendo los más altos estándares nacionales e internacionales en materia de su protección.

Al respecto, dijo Molina Carrillo, organizaciones como el Centro ProDH (Centro de Derechos Humanos Agustín Pro-Juárez) señalaron que, “el pronunciamiento de la CNDH afirmó que con la aprobación de la iniciativa se reconoce la existencia de una crisis de inseguridad y violencia”.

El director del ICI recordó que, diversas organizaciones defensoras de Derechos Humanos y de la sociedad civil, así como académicos, se han pronunciado en contra del pase de la Guardia Nacional al control de las Fuerzas Armadas, porque prevén un incremento en las violaciones a los Derechos Humanos.