Las casas de empeño hacen “su agosto en pleno enero”, sobre todo luego del paso de los Reyes Magos.
Prendamex, la empresa que compró el Monte de Piedad al gobierno del estado de Puebla, ha iniciado con grandes negocios desde este fin de semana.
La empresa es la que más intereses cobra por la mercancía dejada en prenda por pignorantes, quienes con 2016 iniciaron la llamada “cuesta de enero”, muy pesada ante la subida del dólar.
Anillos de matrimonio, regalos, joyas de la infancia y recuerdos sentimentales son “la salvación” para cientos de familias para sobrevivir durante el primer mes de 2016.
De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), cobros de intereses en casas de empeño oscilan desde 60 a 260 por ciento sobre el préstamo, lo cual significa que por cada 100 pesos prestados se llegan a pagar, por morosidad, hasta 2 mil 600 pesos para cubrir la deuda en supuestos “pagos chiquitos”.
Según especialistas, es poco recomendable endeudarse de esta forma para sortear las dificultades económicas, a tal grado que es mejor buscar un crédito bancario, ya que resulta más atractivo a la hora de adquirir una deuda.
Sin embargo, el auge de casas de empeño es debido a que la banca no tiene ninguna atención para los usuarios de escasos recursos.
La mayoría de los usuarios solo necesitan 700 o mil pesos de forma inmediata para solventar sus gastos, por lo cual empeñan alhajas, eléctricos y electrodomésticos, o cantidades mayores cuando ya deciden empeñar autos o algún bien inmueble.


Ovejas al matadero


Los pignorantes firman los contratos por las alhajas o electrodomésticos sin darse cuenta que se meten en problemas posteriores, ya que en muchos casos estos son “amañados” para elevar los intereses.
Un directivo de Caja Popular Mexicana, identificada como Sociedad de Ahorro y Préstamo, quien pidió el anonimato por razones laborales, refirió que el usuario no está plenamente consciente de usar correctamente el crédito.
“Cuando haya un usuario del crédito responsable, cumplido en sus pagos y que no se endeude más de su capacidad de pago, habrá un cambio y hasta prescindirá de casas de empeño”, señaló.
Desde hace 30 años aproximadamente ha crecido el número de casas de empeño en el mercado poblano, “es importante que el usuario sea responsable, porque ese conocimiento no sólo le servirá para pagar con puntualidad su crédito, sino cumplirá con sus metas de ahorro”.
La Profeco alerta a los pignorantes sobre casas de empeño clandestinas que proliferan a principios de cada año, cuando hay mayor necesidad.
La ventaja que dan las casas de empeño clandestinas es que facilitan el dinero de manera rápida, que es justo lo que necesitan los usuarios para atender sus necesidades urgentes.
Hay casos que algunas negociaciones de este tipo tienen hasta guaruras para encargarse del cobro de los intereses en caso de que los usuarios se atrasen en la liquidación de los pagarés firmados.
Esas casas de empeño clandestinas aparecen en algún punto del Centro Histórico, mercados o tianguis, pero pasada esta temporada no se les vuelve a ver en el resto del año.
 

Menos y más caras


De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), al cierre de noviembre solo dos empresas en Puebla ubicaron sus tasas de interés anual por debajo del 100 por ciento: Montepío Luz Saviñón, 70 por ciento, y Fundación Rafael Dondé, 85 por ciento.
Por el contrario, las empresas con mayor tasa de interés por préstamo prendario, pero con mayores montos de préstamo son Prendamex que llega a cobrar hasta 140 por ciento de interés y Prenda Fácil con un 170 por ciento.
En la práctica, la mayoría de las 34 las casas de empeño reconocidas por Profeco no disponen de procedimientos transparentes de valuación de prendas, por lo cual las bases de préstamo se fijan de manera discrecional por el personal especializado de cada empresa.
Al cierre de 2009, las tasas de interés que cobraron las casas de empeño en Puebla se ubicaron entre 70 y 200 por ciento anual, en función del tipo de préstamo ofrecido por cada empresa.
 
 


Pasos para empeñar


1. Es necesario presentar una identificación oficial y la prenda a empeñar.
2. Se valúa la prenda.
3. Informan al solicitante el monto del préstamo (desde 30 hasta 80 por ciento del avalúo).
4. Se firma un contrato.
5. La casa de empeño entrega el efectivo junto con la boleta de empeño.
6. El consumidor recibe una copia del contrato que incluye la descripción de la prenda depositada, el Costo Anual Total (CAT) y las condiciones para su recuperación (plazo e importe a pagar). Además, especifica el monto del seguro contra robo (de la casa de empeño) y el almacenaje.

* Fuente Profeco.
 
Recomendaciones para el empeño


1. Antes de empeñar, considera si tendrás los recursos para recuperar la prenda.
2. Es importante investigar y tomar en cuenta el CAT de por lo menos tres casas de empeño.
3. Cerciorarse que la casa de empeño exhiba las tarifas en pesos mexicanos.
4. Consultar en el Buró Comercial de Profeco las casas de empeño que cuentan con contrato registrado, así el consumidor podrá conocer que no existen condiciones desventajosas en su contra.
5. Leer detenidamente el contrato permitirá conocer y tomar en cuenta las condiciones a las cuales se compromete tanto el consumidor como el establecimiento.
6. El contrato de adhesión es el instrumento que ayudará en caso de problemas o inconformidad con el servicio.
7. Los intereses se cobran por días devengados.
8. Aclarar todas las dudas respecto al contrato y el servicio permitirá al consumidor evitar confusiones.
 
*Fuente Profeco.