El Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) se preparan para concluir la modernización de los sistemas de monitoreo del volcán Popocatépetl.

Por medio de la instalación de 11 estaciones, ambas instituciones buscan mejorar el monitoreo de la actividad sísmica que origina el coloso y comprender cómo evoluciona la deformación que experimenta el edificio volcánico. Además, también avanzan en la creación de una visión completa de 360º en tiempo real por medio de la instalación de un sistema de cámaras, de acuerdo con información de la Gaceta UNAM.

Los trabajos de modernización se encuentran en su etapa final, de acuerdo con Hugo Delgado Granados, director del Instituto de Geofísica.

En las semanas por venir, se terminarán de preparar los instrumentos de telecomunicación para que el Cenapred reciba información oportuna sobre el volcán. Así, esta institución podrá monitorear, diagnosticar y pronosticar los movimientos del coloso de una forma más acertada.

Asimismo, estas instituciones preparan la optimización de la red de sistemas remotos de medición de gases. Se espera que este conjunto tecnológico quede terminado en el mes de febrero, con lo que se nutrirán los datos y la información de análisis que recopilan el Instituto de Geofísica y el Cenapred.

Por otro lado, Delgado Granados informó que se instalará un radar meteorológico que facilitará el reconocimiento y estudio de las cenizas provenientes del volcán.

El objetivo de este radar es conocer la altitud y la dispersión de las cenizas incluso cuando las condiciones climáticas dificulten la visibilidad, como ocurre con la presencia de nubosidades y precipitaciones pluviales. Esta tecnología, explica el director, incluso facilitará el monitoreo nocturno del volcán.

El esfuerzo de ambos institutos va dirigido a la caracterización e identificación de las cenizas que produce el Popocatépetl durante sus eventos explosivos. En última instancia, esta información permitirá “beneficiar sustancialmente la toma de decisiones”, explica Delgado Granados.

El Servicio Vulcanológico Nacional

Como parte de este esfuerzo por mejorar los sistemas de monitoreo, el proceso de consolidación de Servicio Vulcanológico Nacional sigue su marcha y se espera que pueda comenzar a funcionar en 2020.

De concretarse este proyecto, impulsado por diversas universidades, grupos de trabajo y gobiernos estatales, los dieciséis volcanes activos que hay en México serían monitoreados de forma particular, con instrumentos especialmente instalados para atender las características de cada volcán.

Con información de Gaceta UNAM.