La Cumbre sobre el Clima 2014, que fue inaugurada en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, estuvo enmarcada por una serie de manifestaciones a nivel mundial para demandar mayores acciones que contrarresten los efectos del cambio climático.

En la Marcha de los Pueblos por el Clima, que tuvo lugar el domingo en 150 países, decenas de miles de personas exigieron a los líderes mundiales alcanzar consenso sobre medidas destinadas a reducir los efectos adversos del cambio climático y evitar una catástrofe ambiental.

La manifestación realizada en Nueva York, y en la que participó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, entre otras personalidades, fue considerada como la más grande en Estados Unidos relacionada con el cambio climático.

En torno a la Cumbre sobre el Clima 2014 existen grandes expectativas, sobre todo tras el fracaso del encuentro de hace cinco años, también convocado por Ban.

Se espera que los más de 120 jefes de Estado y gobierno y líderes participantes sienten las bases para la conferencia que se celebrará en París en 2015. En ella podría suscribirse un nuevo pacto global para después del 2020 destinado a combatir los gases productores del efecto invernadero.

El secretario general de la ONU declaró durante la marcha de Nueva York que en el combate al cambio climático "no existe un plan B porque no tenemos un planeta B".

Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, prometió que su país colocará al cambio climático al frente y en el centro de su diplomacia

EFECTOS ADVERSOS REALES

Los efectos devastadores de los desastres naturales causados por el cambio climático han tenido un alto costo humano y económico en muchos países.

China ha sufrido los embates de 16 tifones en lo que va del año. Miles de damnificados, enormes daños a la infraestructura, pérdida de millones de hectáreas de tierras agrícolas y la paralización de la actividad económica son algunas de las consecuencias.

Mientras eso sucede en las zonas sur y este del país, en el nordeste de China se está padeciendo la peor sequía en más de 60 años.

México también ha enfrentado la fuerza extraordinaria de una serie de huracanes. El más reciente, "Odile", ocasionó enormes daños a la infraestructura en Baja California Sur, en el noroeste del país, así como en otros estados, y dejó a miles de damnificados.

El año pasado, dos huracanes, "Ingrid" y "Manuel", provocaron pérdidas humanas y económicas principalmente en los estados de Guerrero, Oaxaca y Veracruz. Cerca de 60.000 personas fueron afectadas. Los sectores agrícola y ganadero sufrieron la destrucción de 613.000 hectáreas de tierra productiva.

En un estudio reciente realizado en Cuba, se determinó que la temperatura media superficial del aire ascendió en 0,9 grados Celsius desde mediados del siglo pasado.

Además, se detectó una disminución de las precipitaciones en la región oriental, mayores inundaciones costeras moderadas y fuertes y el arribo de siete huracanes intensos entre 2001 y 2011. Todos ellos fenómenos climáticos que no habían ocurrido con anterioridad.

Malta, otro país insular, ha registrado un ascenso de la temperatura. La Oficina Nacional de Estadísticas del país miembro de la Unión Europea (UE) dijo que de 2004 a 2013 la temperatura promedio ascendió a 19,3 grados Celsius, 0,8 grados más que entre 1974 y 1983.

Este cambio, se prevé, generará considerables impactos en los ecosistemas, sociedad y economía.

Otros países europeos también han sido víctimas de los fenómenos climatológicos. El mes pasado, en Italia las fuertes lluvias y los aludes de tierra, que se han intensificado en los últimos años, cobraron varias vidas y causaron estragos en diversas regiones del país.

La mayor asociación agrícola del país calcula que 80 por ciento de las municipalidades italianas enfrentan un riesgo hidrogeológico elevado a causa del cambio climático.

En 2013, 22 millones de personas en 119 países tuvieron que dejar sus hogares a causa de desastres naturales, el triple que el número de desplazados por conflictos. Esta cifra fue calculada por el ­Centro de Monitoreo sobre los Desplazados Internos (IDMC), una organización no gubernamental que colabora con la ONU.

Asia fue la zona más afectada porque 19 millones de personas, más del 87 por ciento de los desplazados, tuvieron que dejar sus lugares de residencia.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) previeron en un informe presentado en agosto que Colombia podría tener pérdidas del 0,49 por ciento de su producto interno bruto (PIB) debido al cambio climático.

VOCES DE ALERTA

Gobiernos, instituciones e individuos han expresado su preocupación sobre los efectos adversos del cambio climático.

El director ejecutivo adjunto del Programa de Naciones para el Medio Ambiente (Pnuma), Ibrahim Thiaw, declaró a Xinhua que África, Asia y América Latina tienen distintos grados de vulnerabilidad ante los fenómenos climáticos.

Entre más pobre sea un país, más vulnerable será y tendrá una menor capacidad de adaptación, comentó.

"La región latinoamericana, compuesta esencialmente por países en vías de desarrollo, es mucho más vulnerable respecto a aquellos países con capacidad o con economías más fuertes", advirtió.

Líderes africanos también han manifestado su preocupación sobre los efectos del calentamiento global. El comité de jefes de Estado y gobiernos africanos sobre cambio climático indicó que las naciones africanas podrían perder 311 millones de dólares USA anualmente debido al impacto del cambio climático en los frágiles ecosistemas del continente.

Los cultivos de maíz y frijol se reducirán en 19 y 68 por ciento, respectivamente, en África del Sub-Sahara debido a desastres provocados por el clima.

"África contribuye apenas con menos de 3 por ciento del total de gases productores del efecto invernadero que causan el cambio climático. Esto justifica que solicitemos al mundo desarrollado que contribuya" con más fondos para programas de adaptación y mitigación en los países africanos, dijo el presidente de Tanzania, Jakaya Kikwete.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) considera que el cambio climático está socavando los derechos de todos los niños. "Tener un clima y un medio ambiente sanos es un derecho de los niños", quienes deben ser protegidos de la contaminación, declaró a Xinhua el asesor de alto nivel sobre clima y medio ambiente de la agencia de la ONU, Alex Heikens.

El especialista dijo que tener un ambiente seguro implica no ser afectado por inundaciones, sequías y desastres.

En las estrategias y políticas nacionales relacionadas con el cambio climático emitidas en los 10 años pasados, se ha prestado muy poca atención a los niños, algo que urge cambiar, opinó el especialista.

BÚSQUEDA DE SOLUCIONES

El gobierno de China aprobó la semana pasada un plan que define los principales objetivos en la lucha contra el cambio climático hasta 2020.

China se ha comprometido a reducir su intensidad de emisiones de carbono, en concreto, las emisiones por unidad del Producto Interno Bruto (PIB), entre 40 y 45 por ciento para el año 2020 con respecto al nivel de 2005. También tratará de bajar la proporción de combustibles no fósiles hasta cerca de 15 por ciento de su consumo de energía primaria.

Otros objetivos incluyen aumentar en 40 millones de hectáreas la cobertura forestal del país para el año 2020.

China, que subraya el principio de "responsabilidades comunes pero diferenciadas", también acelerará sus esfuerzos para establecer un mercado de permisos de emisión de carbono.

En este contexto, la Cumbre sobre el Clima 2014 enfrenta grandes desafíos sobre los cuales esperan resultados millones de seres humanos.