De confirmarse que el dictamen de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en el sentido de que no fue un cohetón el que causó la muerte a José Luis Teuatlie Tamayo, es posible que diputados como Jorge Aguilar Chedraui se escondan, pero el audio donde él aseguró que los responsables fueron los pobladores ahí está. Lo mismo sucederá con Marco Antonio Rodríguez Acosta, que salió a defender la represión en contra de los habitantes de Chalchihuapan. Los diputados ahora deben responder de sus dichos, utilizaron la máxima tribuna del estado para acusar sin pruebas y defender a su amo, ahora que la utilicen para disculparse. (FSN)
 
El “Coyote Anguiano” hace de las suyas
Oscar Anguiano Martínez, presidente municipal de San Matías Tlalancaleca, podría enfrentar una denuncia penal por falsificar las firmas de al menos dos regidores para presentar un proyecto de obra pública. Aun cuando el presidente de la Comisión de Presupuesto, Ignacio Mier Bañuelos, pareciera proteger al panista, lo cierto es que el proyecto fue rechazado por esa falsificación, pero no se quiere dar a conocer a los medios. Anguiano Martínez está en la mira, no deja de comportarse como cacique. (FSN)
 
La pobre izquierda poblana
Ante la situación anárquica y represiva que impera en la clase política poblana, la ciudadanía de una entidad critica y combativa, como lo fue en el siglo pasado, se pregunta, si actualmente existe una izquierda ideológica que represente a ese importante sector de la población, con políticos neoliberales incrustados y con un gobernador que intenta consolidar su proyecto de futuro y que recurre al muy bajo recursos de las afiliaciones piratas para obtener la mayoría en los consejo municipales, estatales y nacional, solamente para tener sobrevivencia de futuro. (SVC)
 
La lucha que se extingue
Después de auscultar la opinión de militantes y observadores citadinos, se puede concluir que en 1962, con el movimiento de reforma universitaria, que modificó la rectoría de la UAP y sus cuadros directivos con la llegada del Julio Glockner, se fue gestando la integración de un movimiento político de izquierda en los maestros y estudiantes, así como en algunos sindicatos como el de Telmex y otros, pero casi en la clandestinidad, ya que el partido comunista estaba proscrito por el régimen federal, pero también en el magisterio se crearon corriente de izquierda como el Movimiento Revolucionario del Magisterio, fundado por Othón Salazar, y en Puebla por Jorge Chávez Palma. ¿Y dónde quedó esa izquierda combativa? (SVC)