Con la designación del gobernador interino, la carrera por Casa Puebla comenzó. En el PRI, las fracturas pasadas aún hacen mella y difícilmente se presentarán como una carta fuerte en la próxima elección. En el PAN, el desánimo llega más por las divisiones internas y el fuego amigo entre yunquistas y morenovallistas. En Morena las cosas son muy distintas; con o sin razón están convencidos de que lograrán arrasar en la próxima contienda, solo por la inercia de AMLO.

Precisamente ese tufo ganador, es lo que ha llevado a las huestes morenistas a comenzar un forcejeo político con dos líneas muy claras y opuestas. 

Por un ladoo, la dupla Miguel Barbosa-Yeidckol Polevnsky se apostará para tratar de que la elección extraordinaria se vea como una “ampliación” de la campaña pasada y sostendrán que –contrario a lo que el TEPJF dictó- se ganó la gubernatura. Con ello intentarán que el ex-senador nuevamente se haga de la candidatura a Casa Puebla.

Por el otro extremo, las bases de Morena y algunos nuevos militantes quieren que se respeten los estatutos del partido que creó Andrés Manuel López Obrador y que para esta nueva contienda exista un candidato o candidata que haya resultado electo a través de las famosas encuestas. 

Este último método de selección sin duda beneficiará a quienes han sido los rostros más visibles en los primeros meses de las legislaturas federales: Los senadores Alejandro Armenta y Nancy de la Sierra; así como a un tercero que sin decir nada ni levantar la mano ya está en la antesala, el diputado federal –ahora secretario General de Gobierno-, Fernando Manzanilla. 

El interés no es menor, 66 meses para gobernar Puebla y el presupuesto de al menos 5 años, son un botín que ninguno de los enlistados, despreciaría. De ahí, los arrebatos entre una y otra fracción de Movimiento Regeneración Nacional. 

Para los siguientes días hay dos caminos en la vida interna de Morena, uno es, como ya se dijo, cerrar filas en torno al excandidato Miguel Barbosa. El otro, si las bases logran que se respeten los estatutos y se determina que el futuro candidato a Casa Puebla salga de las famosas encuestas, el senador Alejandro Armenta será quien lleve mano.

Como dato adicional para los morenistas que aún se preguntan quién sería el mejor candidato, comparto el número total de votos que, de manera oficial en los conteos preliminares, obtuvo cada candidato.

Miguel Barbosa, con todo y los sufragios de los connacionales, el Instituto Electoral del Estado, reportó 34.1 de las preferencias, lo cual representó 1 millón 31 mil 043 votos, en el Cómputo Final de la Elección de la Gubernatura.

Alejandro Armenta, en dupla con Nancy de la Sierra, arrasaron con 47.5 de las simpatías, sumando 1 millón 166 mil 093 sufragios. 

Fernando Manzanilla obtuvo 50.6 por ciento de las preferencias y contó con 67 mil 087 votos de los electores del distrito federal 12 con cabecera en Puebla capital.  

Armenta levanta la voz por la gubernatura 

En la entrevista que este día le presentamos Fernando Maldonado y un servidor, realizada al presidente de la Comisión de Hacienda, Alejandro Armenta Mier fue claro. Señaló que es urgente que la coalición Morena-PT-PES defina si el candidato surgirá de una consulta, una encuesta o un plebiscito.

“Estoy convencido de que lo vamos a lograr (...) por eso levanté la mano contundentemente (...) con respeto, prudencia y contundencia”, recalcó en la entrevista que le invito a leer.