La etapa de los debates insufribles entre candidatos a puestos de elección popular plagados de trampas, mañas y aburridos por sus formatos de cartón, está por terminar en la extraordinaria de Puebla. Uff.

El Instituto Nacional Electoral, organizador del encuentro entre los postulantes a gobernador en la elección local trabaja en alguno de los esquemas utilizados en la contienda presidencial que por su flexibilidad y capacidad de reacción entre los actores generó números de audiencia y tráfico en redes sin precedente.

La comisión temporal que preside el consejero Ciro Murayama va también por la máxima exposición mediática, para lo cual se buscará que la televisión privada se sume a la transmisión generada desde la sede del encuentro, y que no sólo sea la televisión pública, como sucede habitualmente.

En el INE tienen claro que con el tiempo encima resulta complicado organizar más de un intercambio de propuestas, así que será sólo uno, que sin embargo fije precedente que termine con el paradigma de los debates llenos de moho del pasado.

Para ello recorrieron posibles sedes en las universidades de Puebla, desde la Ibero, UPAEP, Tec de Monterrey y la Universidad de las Américas en el estado, para quedar con la idea original: será en la BUAP.

A la UDLAP no le resultaba extraña ni ajena la probabilidad, pues junto al Consejo Local del INE  produjo con solvencia técnica y logística dos debates entre candidatos al Senado por la primera y segunda fórmula en la elección federal del 2018.

Así que de los múltiples procesos que integran en plan maestro para el desarrollo de la jornada electoral extraordinaria, el que más evidenciará la ausencia de la ominosa presencia del grupo que impuso, influyó o corrompió episodios análogos del pasado, es el desarrollo del debate entre postulantes a gobernar el estado.

No se debe olvidar que la historia de los debates de los últimos procesos en Puebla han sido la antítesis de la necesidad urgente de conocer desde diversos ángulos a quienes buscan el voto en un proceso democrático: con esquemas limitados y hasta con claras intenciones de limitar la difusión de estos ejercicios.

Ahora que está en curso un nuevo episodio en la vida pública de los poblanos el INE está resuelto a volver a cambiar el triste paradigma de los debates entre candidatos a un cargo tan notable como el de gobernar a Puebla tras la larga crisis post electoral y la muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso el 24 de diciembre.