De verdad que el futbol actual no termina de sorprendernos, porque cuando pensamos que lo hemos visto todo, resulta que una nueva historia vuelve a ponernos en nuestro lugar.

Se fue El Chelís del banquillo camotero, después de un pésimo inicio de torneo en el que sumó un punto de doce y anotó solo tres goles por doce recibidos, lo cual lo dejó en estado de indefensión para sostener su chamba.

Sin embargo, le puedo asegurar que en el Puebla, absolutamente todos sabían lo que se venía, empezando por El Rambo Sosa y El Chelís lo platicaron y aun así, ninguno de los dos se animó a presentar su renuncia, obvio, había que mantener la chuleta.

Junto con Chelís debieron irse Ángel Rambo Sosa, Rogelio Roa —quien cuando le conviene opina y cuando no, solo acepta que participa en el marketing—, El Ruso Peña que está más pendiente de las redes sociales que en hacer su trabajo y demás bola de parias que solo vegetan y cobran en La Franja.

Lo más lamentable fue que ante la salida del Chelís, quedó aún más que evidenciado que el supuesto dueño del equipo, Don Manuel Jiménez, ni pitcha, ni cacha ni deja batear; es decir, un cero a la izquierda que ni la cara le dio a Sánchez Solá y permanece escondido en las enaguas de Pablo Boy, que será ahora quien tome las decisiones hasta deportivas, debido a la incapacidad mostrada por Sosa al tener al equipo al borde del abismo.

Por eso mismo es que Pablo Boy está proponiendo al ex técnico de Monarcas Morelia, Roberto Hernández y a quien quiere y estima desde hace años en su paso por Monarcas.

Bueno, bonito y barato Roberto Hernández, quien además cuenta con el afecto de quien realmente manda en el equipo de La Franja y que además se quedaría con gran parte del cuerpo técnico del Chelís y así evitarían liquidaciones y gastos extras.

Se espera que en el transcurso del día y si el diablo no mete la cola sea anunciado Roberto Hernández como nuevo director técnico de la escuadra camotera.

Ya de códigos de ética y demás ni platicamos, pues al igual que en la política, los golpes bajos y las traiciones están a la orden del día.

La bomba estalló entre Álvaro Navarro, presidente de Bravos de Juárez, y Mario Mendívil, por la poco clara, por no decir fraudulenta venta de Lobos BUAP a Ciudad Juárez.

Resulta que ante las demandas interpuestas por la máxima casa de estudios poblana, las cosas se han venido complicando para la gente de la frontera.

Saben muy bien que el caso, independientemente de la justicia mexicana, se encuentra ya en el TAS en Suiza y al parecer las cosas vienen en contra de Mendívil y la propia FMF y por ende, contra ellos, al ser los terceros involucrados.

Y es por eso que Álvaro Navarro y la directiva de Bravos tomaron la determinación de retener el segundo pago por la franquicia del equipo, el cual asciende, según me dijeron, a los 10 millones de dólares.

El Sr. Navarro, que es un directivo serio, teme ser sorprendido por Mendívil ante la montaña de evidencias que tiene en su poder, donde llevan todas las de perder.

Textualmente le dijo a Mendívil: ¿ya te chingaste al rector? Cuando arregles ese asunto, vienes por tu segundo pago, debido a que no pienso pagar dos veces.

Le adelantó a Mendívil que tenía información de que el juicio estaba perdido y que le tendrían que pagar a la universidad al menos 180 millones, por lo que iba a retener el dinero para que, en caso de tener que pagar, lo haría con el dinero que correspondía a la compra del equipo.

Las amenazas por parte de Mario Mendívil no se hicieron esperar y hasta a mentadas de madre terminaron, pero el pago no salió.

Ahora resulta que es el Sr. Antonio Álvarez (socio de Mendívil) es quien trata de mediar con la directiva de Juárez para tratar de cobrar.

En la FMF, don Enrique Bonilla se encuentra en la cuerda floja y es la hora que no sabe cómo arreglar este culebrón que terminó por estallarle en las manos, y como dirían por ahí, y lo que falta.

El oriundo del barrio de Los Remedios en Puebla y ex portero de los Lobos BUAP, Antonio Iriarte, se menciona como una opción importante del gobernador Miguel Barbosa para nombrarlo como dirigente del deporte en nuestro estado.

Según platican, la puja quedó entre Toño Iriarte y un personaje de la Ciudad de México.

El anuncio oficial no tarda en llegar y veremos quién se encarga del deporte estatal durante los próximos 5 años.

Nosotros como siempre veremos y diremos.

Hasta la próxima.