Despliegue de voluntades el que se vio en la pasada marcha morenista en apoyo a la Revocación de Mandado, donde contingentes de ciudadanos desinteresados avanzaron por calles de Tlaxcala capital, eso sí, al puro estilo de la política arcaica.

Si bien el desfile no paró de presumir consignas a favor de Andrés Manuel López Obrador, en todos los frentes morenistas la justificación fue absoluta: negar el acarreo masivo de participantes.

Pero, con la alianza descarada con el SNTE 31 y grupos de transportistas que operarán el traslado a casillas el próximo domingo, ¿la marcha no fue un ensayo para cuadrar el cochinero que se avecina?

Ya todo esto, ya que los morenistas se quitaron las máscaras y abiertamente anunciaron que violarán la Ley Electoral, ¿se atreverán a decir de dónde y quien pagó todo el despliegue en esta marcha de la infamia? (LS)

Teolocholco, bomba de tiempo

Quienes buscan a como dé lugar echar al presidente municipal de Teolocholco, Rodrigo Cuahutle Salazar, son los propios habitantes, quienes han recurrido hasta crear una petición virtual en la plataforma change.org, para verlo de “patitas en la calle”.

Resulta que Rodrigo Cuahutle ha sido varias veces señalado por casos de presunto nepotismo, tráfico de influencias y corrupción, aunque hasta el momento no han sido tomados en cuenta por el gobierno del estado o el Congreso.

La petición avanza a cuentagotas, pues apenas ronda la centena de firmas, pero el hecho que los vecinos lleguen a este punto es un claro indicio que los gobiernos municipales están de cabeza.

Si no los escuchan a tiempo, las alarmas podrían encenderse pronto, y basta imaginar de qué podrían ser capaces si las autoridades no toman en serio sus exigencias.

Al tiempo. (LS)

Presume Morena pura chiquillada

Donde andan muy confiados pensando que con sumar elementos a su causa ya tendrán en la bolsa la Revocación de Mandato y el camino allanado a las elecciones en 2024, es en Morena.

Y es que la dirigencia estatal no se cansa de presumir que cada vez más son los ayuntamientos y Cabildos que adhieren a su causa, aunque en el fondo no hacen más que cavar su propia tumba recibiendo basura de partidos extintos.

¿A poco son tan ingenuos en Morena al pensar que todos quienes venden caro su amor, les serán fieles a la hora de las definiciones, a costa de sus intereses?

Porque una cosa queda clara, las propias autoridades que ahora dejan sus partidos para decirse morenistas y ponerse a los pies del “Tlatoani de Macuspana” sólo tienen en mente el “signo de pesos”.

No cabe duda que la inútil fórmula de agenciarse pura chiquillada para engrosar la foto del recuerdo es la peor estrategia para sumar presencia en el estado.

Porque esos mismos cuadros que ahora presumen en sus filas ni peso ni músculo político representan, al contrario, sólo son el puro cascajo del reacomodo por el poder. (LS)