México continuó recibiendo inversiones de forma directa y en cartera durante el primer trimestre de 2019, pese a la desaceleración de la economía global, informó el central Banco de México (Banxico).

En el reporte de la balanza de pagos del periodo enero-marzo, Banxico indicó que algunas de las principales economías globales registraron una "moderada recuperación" en el primer trimestre, respecto de la desaceleración de la segunda mitad de 2018.

"En ese entorno, en el primer trimestre de 2019 la economía mexicana siguió captando recursos a través de la cuenta financiera, principalmente, en los rubros de inversión directa y de cartera", explicó.

"No obstante, los pronósticos de crecimiento para la economía mundial para 2019 y 2020 han seguido revisándose significativamente a la baja y los riesgos continúan con un sesgo negativo", agregó.

De acuerdo con el Banxico, el déficit de la cuenta corriente de México se ubicó en el primer trimestre del año en 1,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Se trató de un resultado más moderado respecto al saldo negativo del 3,2 por ciento del PIB del periodo comparable del año pasado.

El Banxico detalló que la reducción se debe a menores déficits de la balanza de ingreso primario y de la balanza de servicios, así como de un mayor superávit de la cuenta de remesas.

En 2018, México registró un déficit en la balanza de pagos del 1,8 por ciento del PIB.

Para el presente año, Banxico proyecta que el indicador de las cuentas externas represente el 2 por ciento del PIB.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) rebajó el pasado 22 de mayo a un 3,2 por ciento la previsión de crecimiento global para el 2019, debido en gran medida a las tensiones comerciales a nivel mundial.

La economía mexicana, la segunda mayor de América Latina después de Brasil, depende en gran medida de los ciclos económicos de Estados Unidos, su principal socio comercial y de negocios.

Con información de Xinhua