El expresidente costarricense y Premio Nobel de la Paz Óscar Arias Sánchez (1987) denunció que el gobierno de Estados Unidos le revocó su visa de ingreso, en lo que calificó como una represalia por sus críticas a las políticas estadounidenses, incluido su gasto militar y la guerra comercial con China.  

En entrevista con Xinhua, Arias —quien gobernó Costa Rica en dos periodos (1986-1990 y 2006-2010)— aseguró que la medida no lo silenciará: "Seguiré opinando con libertad. Gobernar es educar, y un líder debe decir lo que la gente necesita oír, no lo que quiere escuchar".  

El exmandatario, arquitecto del Plan de Paz para Centroamérica en los 80 —que lo enfrentó al entonces presidente Ronald Reagan—, cuestionó la cancelación de su visa sin explicaciones. "Me extraña esta represalia contra alguien que por 50 años ha ejercido su libertad de expresión", declaró.  

Arias ha sido un crítico abierto del gasto militar de EE.UU. y su tensión con China: "Es lamentable que el país que promovió el libre comercio ahora imponga aranceles que dañan a sus propios ciudadanos", dijo.

También reprochó el recorte de ayuda a Latinoamérica frente a inversiones millonarias en armamento, como el nuevo caza F-47.  

Sobre la guerra comercial, defendió que Costa Rica mantenga su soberanía y licitaciones abiertas a empresas de todo el mundo, incluidas las chinas: "Lo importante es la transparencia y el mejor precio para el país".  

Hasta ahora, EE.UU. no ha comentado las razones de la cancelación. Arias, de 84 años, sigue siendo una voz influyente en temas de paz y desarme global.