Por la presunta malversación de fondos y desvío de recursos, el incumplimiento de diversos proyectos, mala administración de obras, “aviadores” en la nómina, obras inconclusas y de dudosa calidad, entre otras irregularidades, vecinos del municipio de Santa Isabel Tlanepantla manifestaron su enfado en contra del alcalde, Luis Porfirio Aniceto Rojas Peregrina, quien —además— sostiene tener la protección del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas y de ser “intocable”.

Con documentos en mano, habitantes de Tlanepantla, encabezados por el señor José Salvador Hermelindo Gutiérrez González, expusieron las diversas anomalías en las que ha incurrido el alcalde Rojas Peregrina en complicidad con otros trabajadores del ayuntamiento; esto, a unos meses de que éste concluya su gobierno municipal, entre ellos, destaca un oficio enviado el pasado 13 de noviembre de este año, por el contralor municipal Arturo Martínez y Huerta, al titular de la Secretaría de Contraloría del estado de Puebla, Eukid Castañón Herrera.

En dicho oficio, cuya copia posee Intolerancia Diario, el contralor municipal detalla que se designó al albañil Margarito Hernández Martínez, compadre del alcalde, como vocal del Coplademun y encargado de las obras públicas que le fueron asignadas: “Supliendo como subcontratista a los ingenieros representantes de las constructoras que tenían la obligación de haber dirigido técnicamente la ejecución de las obras públicas, como sucedió con las obras del bachillerato y construcción del local de usos múltiples, la Unidad de Servicios Administrativos y la construcción del kínder “de nueva creación”, entre otros.

Especificó que en la rehabilitación de la presidencia municipal se cometieron diversos errores que dañaron la estructura del inmueble; además, para repararlos, se tuvo que recurrir a otro proyecto denominado “Salón de Usos Múltiples”, donde el edil contó con el apoyo de su compadre, Margarito Hernández Martínez.

A su vez, mencionó que ha sido hostigado por el edil para firmar varios expedientes de obra que contienen irregularidades: “Esto me incomodó al enterarme de que la persona que me solicitaba las firmas era Mario Lucas Cristóbal, ayudante del director general de Obra Pública municipal, Gregorio León Carrera, a quien —a la fecha— ni yo (…) ni el cabildo le conoce pese a que está cobrando por nómina en el ayuntamiento”.

Uno de los expedientes era para la reposición de más de un millón de pesos que sería destinado para el rescate de la posesión legal del predio del mercado municipal; no obstante, ese dinero había sido erogado desde el pasado mes de abril de 2012.

El segundo es con respecto a la obra del bachillerato, donde se requería su firma para liberar las fianzas de las constructoras, “mostrándome facturas en blanco, sin llenarlas, y por los montos que requerían las mismas para su aprobación”.

Mientras que el tercer expediente se refería a una obra del alumbrado municipal que se encontraban en proceso, sin terminar.
 
La ordeña

Por otro lado, sostiene que durante el mes de septiembre del año en curso se le detectó al tesorero municipal, Leopoldo Vicente Rosales Jiménez, dos cheques de Bancomer expedidos a nombre de Mario Lucas Cristóbal y, el otro, a su primo, Jesús Eduardo Lucas López; ambos cheques por la cantidad de 115 mil y 270 mil 89.89 pesos, respectivamente. 

De dichos montos, se solicitó al tesorero municipal Leopoldo Vicente el motivo o razón de dicho pago, pero este último se negó a dar la información. Además, se detectó que Mario Lucas Cristóbal, ayudante del director general de Obra Pública municipal también ejerce la actividad de contratista y proveedor de materiales para la construcción.

Después, el tesorero de la comuna hizo entrega al alcalde de un recibo con número de folio A-7818 con un monto superior a los 2 millones de pesos para que fuera cobrado en la Secretaría de Finanzas del Estado, por el concepto de adoquinado de la calle Barranquillas. Obra que, hasta la fecha, no se ha ejecutado y que aseguran, los recursos fueron destinados a otro lugar, sin aprobación de cabildo.

“El edil protege a sus allegados, descuidando la atención de beneficio social que debe recibir el pueblo haciendo obras públicas sin la mínima supervisión profesional de ingenieros calificados, de mala calidad y precios elevados consignados en los proyectos oficiales que presenta, sin tener objeción alguna en su aprobación”, aseveró el contralor municipal Arturo Martínez y Huerta, en su oficio enviado a la Contraloría del estado de Puebla.

El hartazgo

Por esto y por otras inconformidades, que esta casa editora irá publicando en las siguientes entregas, vecinos de Tlanepantla manifestaron su repudio y hartazgo en contra de Rojas Peregrina, pues aseguran que éste, además de no cumplir con las demandas de la gente, sólo ocupó el puesto para enriquecerse a expensas del pueblo.

Además, señalan que —en repetidas ocasiones— le han exigido cuentas al alcalde y que haga público el destino de los recursos; no obstante, la respuesta de Luis Porfirio Aniceto Rojas Peregrina es que cuenta con el apoyo del gobernador Rafael Moreno Valle y de otros funcionarios públicos del estado, y que es “intocable”.

Finalmente, lanzaron un llamado a la Contraloría del estado para que dé seguimiento a las presuntas anomalías expuestas por el contralor municipal Arturo Martínez y Huerta, pues, de lo contrario, amagan con tomar otras medidas extremas a fin de que sean escuchados.