La maniobra hollywoodense de los falsos jeques árabes terminó con la detención, en Barcelona, de seis españoles y un dominicano, todos acusados de estafa, apropiación indebida, delitos contra la hacienda pública y de organización criminal. Entre los arrestados están los dos jefes de la red, Joan Batalla Juanola y Marc Toscas.
 
Los detenidos se hacían pasar por jeques árabes, de Egipto o Dubai, para invertir en empresas de España. El grupo prometía créditos de hasta cinco millones de euros, pero para acceder a ellos los estafados debían depositar un dinero como garantía de devolución.
 
El Getafe, equipo de la Primera División del fútbol español, fue una de las víctimas de esta red, según informó la policía. Meses atrás, el presidente del club, Ángel Torres (foto), anunció públicamente un acuerdo con el grupo para recibir un aporte de hasta diez millones de euros si el equipo se mantenía en la máxima categoría.
 
Otro club estafado es el Palafrugell, que juega en categorías inferiores del fútbol español. La policía comprobó que el modesto club de la región de Cataluña no negoció con un jeque, sino con un camarero brasileño disfrazado.
 
Pero su táctica no sólo eran los disfraces. Los falsos jeques organizaban viajes a países árabes con sus víctimas y tenían una oficina en una lujosa zona de Barcelona, donde exponían fotos con figuras influyentes, como el rey Juan Carlos.
 
Otro de los clubes que estuvo a punto de ser estafado fue el Espanyol. Algunos de sus directivos llegaron a viajar a Dubai para reunirse con los falsos millonarios, pero fueron alertados a tiempo.