El fiscal general de Tabasco, José Barajas Mejía, presentó su renuncia en medio de una creciente crisis de violencia en el estado, luego de recibir amenazas de diversos grupos delictivos a través de mantas y cartulinas. El gobernador Javier May informó que el ahora exfiscal decidió continuar con su carrera militar.

Durante su gestión, Barajas Mejía encabezó investigaciones sobre masacres ocurridas en bares de Villahermosa y otros municipios, entre ellas el ataque al antro “DBar”, donde murieron seis personas, y la balacera en “Casita Azul”, con saldo de siete fallecidos. También coordinó operativos que llevaron a la captura de integrantes de “La Barredora” y del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Su salida coincide con la reciente detención de "El Guasón", un presunto líder criminal.

El gobernador May agradeció la labor del fiscal y anunció que Óscar Tonathiu Vázquez Landeros, vicefiscal de Delitos Comunes, asumirá temporalmente el cargo como encargado de despacho. En los próximos días, el Congreso del Estado iniciará el proceso para la designación del nuevo titular de la Fiscalía General de Tabasco.

Apenas en febrero, Barajas Mejía minimizó las amenazas en su contra, asegurando que solo dejaría el cargo si la sociedad tabasqueña así lo decidía. No obstante, en las últimas semanas dejó de presentarse a su oficina, lo que avivó rumores sobre su inminente salida, ahora confirmada.