Luego de la caída de Francisco R. ha empezado a abrirse una cloaca de corrupción y proteccionismo desde la Auditoría Superior del Estado (ASE).  

Claro, se dice que el favor de “mirar hacia otro lado”, no era gratis, ni nada barato.  

Como en la pasada entrega revelamos, el alcalde de Chignahuapan Lorenzo Rivera Nava, puso en la palestra a su antecesor Javier Tirado, por un presunto daño patrimonial de 195 millones de pesos.  

Ahora quien hace lo propio es el alcalde de Zacatlán, José Luis Márquez Martínez.  

Incluso el propio gobernador Miguel Barbosa Huerta y ahora el presidente municipal de Zacatlán, José Luis Márquez Martínez, han señalado esa situación del presunto proteccionismo.  

El edil zacateco denunció que un auditor externo ligado a Francisco R, se ha negado a entregar los informes de resultados de la pasada administración en la que se acusa hay un presunto daño patrimonial.   

Su administración detectó irregularidades y posible daño patrimonial por más de 128 millones de pesos durante la administración de su antecesor Luis Márquez Lecona.

Incluso, en sesión extraordinaria de cabildo, ya se aprobó el dictamen de observaciones del proceso de entrega-recepción.  

Nada más detectaron 586 faltas, de las cuales, sólo se subsanaron 25 en el plazo establecido.  

Pero aún hay 562 observaciones sin solventar, de las cuales 116 pudieran ser graves y con un monto total de 128 millones 573 mil pesos.  

Dos áreas son las que tienen los montos más altos en irregularidades, como Administración, en la que hay observaciones que constituyen más de 69 millones de pesos de presunto daño patrimonial.  

También en la Dirección de Obra Pública, donde sólo hubo siete observaciones, pero por montos millonarios que suman 58 millones 531 mil pesos.  

De las 86 observaciones de la Dirección de Administración 76 tienen irregularidades en adjudicaciones del 2019 al 2021 por un monto superior a los 55 millones de pesos con relación de los bienes muebles e inventarios.  

Entre las irregularidades destaca, por ejemplo, que en seguridad pública hay el registro de una compra por más de un millón 68 mil pesos en armamento que nunca fue entregado.  

Además, se encontró una lista de foto multas a vehículos oficiales que no fueron pagadas en la anterior administración.  

Ahora se sabe que la ASE, en el golpe de timón, ya está abocada a la revisión de las cuentas públicas 2018-2021, claro, con las denuncias que se han ido y se seguirán presentando de parte de los ayuntamientos.  

Dicen que en esta revisión, la joya de la corona caerá pronto y es de por aquí cerquita.  

Tiempo al tiempo.