El fiscal carnal Alejandro Gertz Manero tiene sobre su hombros un nuevo señalamiento. En esta ocasión no es sobre los exclusivos departamentos en Madrid o las propiedades que se le “encontraron” este fin de semana.

Gertz Manero movió sus influencias para que fuera encarcelada Alejandra Cuevas, una mujer de casi 70 años a quien acusó de no cuidar y por ello, provocar, la muerte de su hermano Federico en 2015.

El hostigamiento contra Cuevas también incluyó una orden de aprehensión en contra de la madre de ella, Laura Morán Servín de 94 años.

Con la determinación de la SCJN y la inmediata liberación de Alejandra Cuevas, tanto el fiscal carnal como el Presidente Andrés Manuel López Obrador requieren urgentemente de otra cortina de humo.

Recordemos que a principios de este mes se filtró una llamada, donde Alejandro Gertz Manero aprovechándose de su cargo, revelaba que tuvo el privilegio de conocer el proyecto de resolución del ministro Alberto Pérez Dayán y enfatizó su descontento por la próxima liberación de Alejandra Cuevas, presa desde octubre de 2020.

Fueron más de 500 días los que estuvo presa la mujer a quien le fabricaron un delito. A quien fuera hijastra de Federico Gertz Manero se le acusó de “no cuidar adecuadamente a un enfermo”, es decir, que por decisión del fiscal general, Alejandra Cuevas se convirtió en médico, enfermera y geriatra, pues de otra forma no nos podemos explicar cómo sería responsable de cuidar a un paciente.

El ministro Luis María Aguilar Morales fue contundente en su intervención pues advirtió que no existían elementos de prueba, ni siquiera en grado mínimo, para acreditar que la citada mujer cometió un delito. Incluso recordó que Cuevas había contratado personal médico especializado para atender el deterioro de la salud de Federico Gertz Manero.

En otras palabras reiteró que se le fabricó un delito.

Y ese hecho, por sí mismo grave, se vuelve más delicado porque el Presidente estaba enterado de lo que ocurría y dejó que continuara el abuso de poder y el tráfico de influencias.

Por capricho, AMLO ha mantenido en la Fiscalía General de la República (FGR) a su carnal Alejandro, quien tras el fallo de ayer puede ser acusado de violencia en contra de las mujeres y tráfico de influencias.

Uno esperaría que este martes, a primera hora, la renuncia de Alejandro Gertz estuviera sobre el escritorio de Andrés Manuel, pero por desgracia eso se ve imposible.

Gertz Manero ha sido un chapulín en los grupos de poder. Comenzó con Cuauhtémoc Cárdenas (PRD) en la Secretaría de Seguridad Pública, después ostentó el mismo cargo a nivel federal en el sexenio de Fox. Posteriormente fue encargado de despacho de la entonces PGR con Peña. También fue diputado federal por Convergencia, hasta volverse un convencido de la 4T y convertirse, por decisión del inquilino del Palacio Nacional, en fiscal carnal.

El caso de Alejandra Cuevas tiznará el resto de casos, como el de Rosario Robles. La exsecretaria ha dicho en innumerables ocasiones que se encuentra presa exclusivamente por ser una enemiga política de López Obrador… y el caso de Cuevas podría darle la razón.