El responsable del Laboratorio de Neurofisiológía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), José Ramón Eguibar Cuenca refirió que hasta el momento no existen estudios que hablen de las reales afectaciones de la ceniza en los seres humanos, debido a que existen investigaciones que no son tan profundas.
 
En este sentido, indicó que estudiantes de ciencias de la BUAP acompañados de la rectora, Lilia Cedillo están realizando un diseño de investigación en ratas y su comportamiento con la aspiración de ceniza volcánica.

En ese proyecto se busca conocer la reacción pulmonar tras la exposición por inhalación del material volcánico. 

Uno de los primeros resultados es que los pulmones se inflaman al tener adentro el polvo, debido a que son particulas pequeñas que no pueden ser detenidas por la mucosidad propia de la nariz, ni por los bellos nasales, lo que habla de una similitud al contacto constante con carbón.

“Cuando se analiza de que está hecha la ceniza es un material que es su mayoría tiene azufre, lo que ocasiona daño en las vías respiratorias y ojos principalmente, debido a que cuando tiene contacto con agua o líquidos libera ácidos de sulfuro que son altamente tóxicos para la piel, ojos y nariz”, dijo.

Refirió que al contacto con el sudor, lágrimas o la piel puede tener afectaciones severas con infecciones, por lo que recomendó regresar al uso del cubrebocas, el cual sería ideal humedecerlo, debido a que al acercarse a este evitará su paso a las vías respiratorias.

El especialista mencionó que es necesario que se tomen las medidas preventivas necesarias, debido a que la actividad puede seguir por varias semanas o días y se mantendrá la caída de este material, exponiendo a todo los ciudadanos las 24 horas del día.

Eguibar Cuenca llamó a la población a tener conciencia en el cuidado del aparato respiratorio, debido a que en la actualidad los pulmones están expuestos a diversas enfermedades cotidianas o al Covid-19, por lo que aspirar la ceniza puede ocasionar los efectos de un fumador pasivo.

En este sentido llamó a llevar a cabo las recomendaciones publicadas por las autoridades, debido a que principalmente el azufre que contiene todo el material que expulsa el Volcán Popocatépetl afecta la salud de quien tiene contacto con ellos.

El académico exhortó a toda la población a investigar métodos de cuidado respiratorio, con la finalidad de tener una vida más saludable y amigable con la situación que se vive con la actividad del coloso, para evitar daños posteriores y permanentes .