En los estados el partido que gana la gubernatura suele ganar también la mayoría del Congreso. En la elección intermedia donde se renueva el Congreso pueden perder esa mayoría o bien incrementarla según hayan sido los resultados del poder ejecutivo, o bien según su capacidad de operación político-electoral. Puebla no es la excepción.

En enero de 2011 cuando Rafael Moreno Valle tomo posesión como gobernador la mayoría que tenía a través de los partidos que lo postularon no era muy amplia, tenía 16 diputados del PAN, 3 de Nueva Alianza, 1 del PRD y uno de Convergencia dando un total de 21 diputados. La oposición la encabezaba el PRI con 16 diputados más 3 del Verde Ecologista con quien fue aliado dando un total de 19 diputados. Un solitario diputado del PT completaba la LVIII Legislatura.

Al ser el primer gobernador emanado de un partido diferente al PRI en la historia de Puebla y con una legislatura tan pareja, se preveía una fuerte lucha de poderes en el Congreso Estatal. Lo que vivimos fue completamente diferente.

El PRI desapareció por completo. Rafael Moreno Valle a través de su ya famoso estilo de negociación -“zanahoria o garrote”-, convirtió a la oposición en un grupo servil o sometido según cada caso. No hubo oposición alguna y le aprobaron todo lo que el exgobernador quiso, incluidas iniciativas tan polémicas como la “Ley Bala”.

La situación no cambió con la renovación del Congreso en 2015 donde la mayoría de partidos que apoyaban a Moreno Valle y posteriormente a Tony Gali subió a 27 diputados. En Puebla vivimos 8 años donde estuvo borrada la línea divisoria entre los 3 poderes del estado, un Congreso que votó todo lo que los gobernadores enviaban y no hubo ningún tipo de oposición.

En la elección de 2018 se conformó la LX Legislatura con una mayoría de los partidos que postularon a Andrés Manuel López Obrador MORENA, PES y PT con un total de 21 diputados. La segunda fuerza con solo 7 diputados era el PAN. Sin embargo, a poco más de un año, 3 de esos 7 diputados ya han renunciado a su bancada por lo que solo quedó con 4 diputados.

Aún está por verse como funcionará esta oposición ya que debido a los acontecimientos que todos conocemos apenas llevan poco más de una semana de relación con el gobernador Luis Miguel Barbosa, quien terminará el sexenio iniciado por Martha Erika Alonso.

Ojalá realmente funcionen como una oposición responsable y acompañen los proyectos que valgan la pena para Puebla y alcen la voz y hagan alianzas entre ellos para frenar aquellos que consideren que no son ideales para nuestro estado.

Y de MORENA, PES y PT también esperamos sean un poder independiente al ejecutivo, lo apoyen, lo cuestionen y de ser necesario lo confronten.

¿Será?

1.- Buena la reacción del gobernador Luis Miguel Barbosa de ir el domingo a Cohuecan y Tepaxco donde el pasado miércoles ocurrieron los lamentables linchamientos. Tomar el toro por los cuernos.

2.- Según un estudio del Colegio de Ingenieros Civiles más del 60% de las calles en la ciudad de Puebla están en mal estado. Solo hace falta circular un día lluvioso para constatarlo.

3.- Sin pena ni gloria la elección interna de la dirigencia nacional del PRI. Muy pocos votantes en Puebla.