Quiubo, banda intolerante. Una entrega más en las que este héroe de barrio les trae la información más certera del pancracio político de Puebla.

Así que agárrense porque me les vengo.

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Pos resulta que otra vez los valedores de San Miguel Canoa volvieron a dar de qué hablar y no por andar echando bendiciones a cuanto cristiano se les aparece enfrente.

Al contrario, les valió madre cerrar el Boulevard 5 de Mayo allá por la gloriosa China Poblana y como finos "viene viene" se lanzaron a bloquear el paso.

Lo bueno que su héroe de barrio andaba bien cerca y que se les lanza de volada a ver de qué andaba la cosa. Ya entrados en la grilla, todo resultó que sacaron el verbo pesado y no se quedaron con ganas. Me voy enterando que exigían les echaran agüita al tinaco y conste que no es albur.

La banda de Canoa lleva al menos 4 meses sin agua, y que van de aquí pa’allá, en cada oficina del Charlie Hall y que nomás no les pelan. Pero resulta que ahí merito, estaba ni más ni menos que Raúl Pérez, el famoso expresidente auxiliar, quien con todos los presentes se sacó una chulada: o hay agua en Canoa o nomás se la pelan con las elecciones.

Achis los mariachis.

Y es que hasta con cartulinas y pancartas los compas de Canoa la pusieron bien clarita y ya entrados en el desmadre, arrasaron con todo.

Es más, como si fuera lucha con límite de tiempo, amenazaron con que a partir de hoy nadie, ni partidos ni candidatos, entrarán a Canoa. Casi, casi, al grito de “o agua o elección”.

Conste que los valedores de Canoa son de armas tomar. No lo digo por la famosa película que pasaban de morritos en la tele sino porque ahí anda Raúl Pérez metido.

Su luchita por el agua no es cosa nueva. Desde diciembre de 2014 traía pleito cantado con Concesiones Integrales y estuvo bien metido en las broncas por las reformas a las leyes del Registro Civil y la Ley Orgánica Municipal.

Pero eso no es todo, carnales, ese año, nomás que en abril, también andaba metido en broncas para tumbar las elecciones de presidente auxiliar.

Si a esas nos vamos, más vale poner las barbas a remojar y no sea que por falta de agua ni candidatos ni elecciones.

Ya saben: si van a Canoa nomás pasen por unas buenas quecas y patitas, pa’qué las quiero.