Claudia Rivera Vivanco, está de regreso.

Y cantada vale doble.

Desde que fue ungido Alejandro Armenta Mier como el coordinador estatal de la defensa de la Cuarta Transformación, le señalamos en este espacio, que salió la ex presidenta de Puebla con una enorme sonrisa de las reuniones tras la puerta.

Comentamos que le habían prometido la candidatura para intentar regresar a la presidencia municipal de Puebla.

Realmente, (también se lo adelantamos) esa siempre fue su tirada.

Por eso la sonrisota.

Ahora, Claudia Rivera, luego de revelar que sí se registró por este cargo, tendrá mucho que trabajar para bajar sus negativos.

No por nada perdió la reelección.

Claro, siempre ha alegado que su derrota fue debido al enfrentamiento que hubo con el finado gobernador Miguel Barbosa Huerta.

Lo cierto, es que está otra vez en el ruedo por ir a Charlie Hall.

Y tiene muchas oportunidades, aunque aún es un riesgo para el Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Sí, pero todo aún depende de quién vaya por el Frente PAN, PRI y PRD.

Y créame, no por nada la senadora Nancy de la Sierra se anda placeando por la ciudad, incluso en un evento de Eduardo Rivera.

Ahí podría ser la respuesta y entrar a la cuota del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Finalmente, sería mujer contra mujer y frenaría el problema de que cualquier cuestionamiento sea catalogado como violencia de género.

Claro, también se maneja que Nancy vaya por una diputación, pero si llega Claudia, todo podría cambiar.

Estamos en temporada de mensajes y especulaciones.

RIP al morenovallismo

El último palazo al morenovallismo se lo dio en la semana Genoveva Huerta al publicar que apoyará a Eduardo Rivera.

No tenía de otra.

Y es que ambos personajes llevaban una disputa añeja, desde tiempos del gobernador y senador finado Rafael Moreno Valle.

Incluso después de la muerte del exmandatario, Genoveva Huerta se empecinó en tratar de controlar al Partido Acción Nacional (PAN), pero obviamente, no pudo.

Se dice entre bambalinas que el acuerdo llegó solamente a cambio del perdón, ya que había cuentas que no cuadraban en el PAN.

Lo cierto, es que el morenovallismo ya es historia.

Pero ahora ya todo está olvidado y a trabajar para el 2024.

Claro, si le dan una curul.

Tiempo al tiempo.