A partir de éste día comenzaré en éste espacio un reto especial, transmitir mis experiencias como competidor en 54 triatlones que se han realizado en Puebla, mi estado natal, pero también a nivel nacional e internacional; participando en una disciplina de las más completas en las diferentes ramas deportivas, donde como lo señalaremos más adelante, lo que importa es competir.

Hace algunos meses terminaron las XXXII Olimpiadas de la era moderna, donde mujeres y hombres de todo el planeta se rompían el alma buscando obtener una de esas tres medallas que se dan por cada disciplina. La mayor parte piensa en el oro, o la plata, porque el bronce aún y cuando se ha llegado a una final, tiene un extraño sabor a la derrota.

Tokio 2020, tuvo la minoría de amateurs, la mercadotecnia que se maneja desde Montreal cuando se comenzaron a permitir los patrocinios a los atletas, hace la guerra de marcas, y de ahí que en ocasiones se pierda el espíritu deportivo, pero sobre todo el coraje de dar todo, y hablar de la salud mental como Simone Biles, la gimnasta que no quiso participar con su equipo.

En lo personal, como una persona que participó en 54 triatlones, prefiero el cero que tuvo nuestra clavadista Arantxa Chávez, dando la cara, que el abandonar una competencia con esos argumentos, donde se ve el pésimo trabajo de los psicólogos del equipo de gimnasia de los Estados Unidos.

La resistencia del hombre puesta prueba

La naturaleza humana ha hecho que el ser humano busque rebasar los límites de su resistencia, así buscan batir marcas, y mostrar que son atletas completos.

El triatlón Ironman es una serie de carreras organizadas por World Triathlon Corporation.

Los participantes tienen que cubrir 3 distancias, 3,86 km de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de carrera a pie. La carrera tiene un tiempo límite de 17 horas.

Fue el sábado 18 de febrero de 1978 cuando nace el Primer Ironman en Hawai con 15 competidores y el primero de una larga historia.

Gordon Haller se convirtió en el ganador y primer “Ironman” en la historia al terminar la difícil prueba en 11:46 horas, su nombre era noticia en todas las secciones deportivas de todo el mundo, se le consideró un súper hombre, y claro hay que reconocer a todos los que participaron.

Fue esa competencia de 15 hombres la que inspiró a más a exigirse, y tratar de emular a Gordon Haller, y la disciplina comenzó a extenderse a diversas partes del mundo.

El triatlón en México

Los mexicanos no podíamos quedarnos atrás, además que existen ejemplos de la gran resistencia de compatriotas que son un ejemplo a nivel mundial como lo es el caso de las y los atletas tarahumaras.

Fue en febrero de 1983, es decir hace 39 años cuando se realizó el primer triatlón en México.

La sede fue el Lago de Chapala, Jalisco con la participación de 80 atletas siendo el ganador fue Carlos Orozco que se podría decir el primer Ironman, mexicano.

Desde entonces en diversas partes del país se organizan los triatlones, donde mujeres y hombres demuestran de qué están hechos, y a ellos les importa más que su medalla sea el Sol o la Luna, y no tanto un metal, porque saben que al cruzar la meta derrotaron miedos, complejos, y se demostraron que pueden llegar más allá que otros seres humanos.

La medalla en un triatlón

Al iniciar estas colaboraciones hablando del Triatlón, una de las disciplinas más demandantes, dónde la mentalidad de terminar una competencia aún en el último lugar, pues sabrá como si fuera oro puro.

Para los triatletas que terminan, siempre hay una medalla, aunque no sea de manera física, porque puede ser el propio sol que iluminó al cruzar la meta de día, o la gran luna cuando se llega al anochecer, esas medallas los Triatletas las llevarán siempre, y serán parte de su vida.