Quiubo, banda intolerante. Como ya se la saben, aquí les viene su héroe de barrio que les trae la información más certera del pancracio político de Puebla.

Así que agárrense, porque me les vengo. Y conste que no les aviso dos veces.

**********

Esos mis carnales favoritos, ya vino su valedor pelo en pecho pa' traerles lo más sabroso del Congreso de nuestra Puebla camotera.

Me cae de madre que quien se voló la barda fue el intento de diputado Armando García Avendaño.

Y es que como buen perredista que es, al menos de dientes pa' afuera, se aventó el osorio del día cuando se quiso ver como si sí supiera y le tundió con todo a la Nueva Ley de Educación Superior.

Ahora resulta que sí le gusta trabajar.

Si no, pregúntenle cómo le fue en sus vacaciones disfrazadas de campaña.

Sí, esa mera en la que perdió por andar nadando de muertito cuando quiso ser diputado, pero federal, por el Distrito IV.

Pos ya descansadito de la derrota dijo que la Nueva Ley de Educación estaba incompleta y necesitaba discutirse, otra vez.

Vaya pleito de Armandito. Por eso les digo que la sangre perredista llama.

Pero de plano se le olvidó decir que pasó de noche cuando en el Parlamento Abierto las unis privadas discutieron la mentada ley.

Qué podíamos esperar del flamante presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología si ni en lo que le toca puede cumplir. Y es que nomás sesionó 13 veces en el Congreso cuando, pa' cumplir la ley, debieron haber sido al menos 36 sesiones en tres años.

¡Verde!

Chambeo yo más en el pancracio político que este dipu que nos cayó del cielo, y eso que aún no abren mi templo, la Arena de mis amores Puebla.

Eso les pasa a quienes buscan sus 10 minutitos de fama, cuando la ocasión lo amerita, justificar la vacación y el sueldazo que por ley les toca.

Si ven a Don Armandito una mentadita no le caería mal porque, aunque le encanta ser un pata de perro, nuestros impuestos le sacan los gastos.

Menos mal que pronto esta camada de dipus nos dejarán de sangrar con tanto morlaco que se ganan.

Ojalá y no lleguen unos peores.